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Práctica 11: La Educación en 2030

PÍLDORAS MEMORÍSTICAS 

Tengo que volver al centro de estímulos académicos para recoger la dosis de esta semana. No me gusta nada cuando llega la época de exámenes. Tengo que memorizar y comprender muchas cosas (no nos engañemos, más memorizar que comprender, hay cosas que nunca cambiar según dice mi padre). Y desde que abrieron esos centros, todo el mundo acude allí.
No estoy muy a favor  de este tipo de métodos. Pero todo el mundo las toma. Todo el mundo quiere sacar el máximo resultado con el mínimo esfuerzo y no puedo quedarme atrás. De nada sirve que te hayan educado para ser honrado, al resto le de igual. Solo quieren calificaciones extraordinarias sin importar el coste. Por lo que si han creado estas pastillas para la memoria, y son legales, ¿porqué no usarlas? El objetivo es formar parte del sistema, tú eliges quedarte fuera o dentro. Y desde la revisión última que realizaron en las que las focalizan por ramas del conocimiento, estudiantes y no tan estudiantes, se las toman como si fuesen golosinas. Para oposiciones, exámenes, entrevistas, discursos, asuntos matrimoniales, etc. Todo con tal de no hacerse responsable cada uno de sí mismo.
y como no podía ser de otra manera... son las empresas farmacéuticas las que están detrás de todo esto. Apuesto a que ya tienen la pastilla contra el mono que pueda crear estas. Son recientes, así que todavía no podemos saber si son peligrosas o no. 
Recuerdo cuando las presentaron: un medicamento que te ayuda a retener y recordar al 100% durante unos días aquellos que leas, que veas, que oigas, que pruebes. Pensé rápidamente en lo que me ayudaría para superar mis exámenes de inglés. ¡Qué mal se me da! ¡Y qué bien me vienen estas pastillas! Pero no las veo tan lejanas a otro concepto de pastilla. Al fin y al cabo, te moldea y cambia la cabeza, te la altera como cualquier otra droga.
Por una vez (o por dos) no creo que pase nada. Todo sea por llegar a lo más alto.


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