¡Hola, Doc! Te escribo desde 2030, hasta donde me ha traído el Delorean para ver qué tal les irá a mis nietos en el instituto. Sí, sé que no debería interferir en su futuro, pero me picaba la curiosidad, y no he podido resistirme a venir (es complicado resistirse cuando tienes una máquina del tiempo a mano). Al menos respiro tranquilo y puedo decirte que les va mejor que a mi padre a su edad; no escriben novelas de ciencia ficción, pero son bastante más populares que él. Esperaba encontrar edificios futuristas y acristalados, coches voladores, tubos que conectan unos edificios con otros... pero no. Ya hemos aprendido que el futuro suele ser ligeramente menos impresionante de lo que imaginamos. Las construcciones se parecen bastante a las de 2015 (y a las de 1985), aunque muchas tienen placas solares en los tejados. Los coches siguen teniendo ruedas, pero hacen menos ruido porque muchos son eléctricos, y también se recargan con el sol. El instituto no ...
Comentarios
Publicar un comentario